Presentación
El fuego
La propagación del fuego
Tipos de incendios
Factores del fuego
Efectos del fuego
El ataque al fuego
Recomendaciones en caso
de incendio forestal
Buenas prácticas
Para descargar

 

Factores del fuego

El comportamiento del fuego en una zona está condicionado por tres factores: el clima, la topografía y el combustible.

El clima

El clima mediterráneo tiene veranos muy secos y altas temperaturas medias, por lo que la vegetación se seca y se vuelve muy inflamable. Un pequeño foco de calor (un rayo, una chispa, una cerilla, una colilla) es suficiente para desencadenar un incendio.

Los elementos climatológicos a tener en cuenta son:

La temperatura

La radiación directa del sol aumenta la temperatura de los combustibles y de la tierra. Además, la temperatura del aire próximo al suelo se incrementa por el contacto con los combustibles y con la tierra.

  • Cuanto más elevada es la temperatura, más baja es la humedad del ambiente, y la vegetación pierde mucha agua, secándose rápidamente.
  • Cuanto más tiempo duran las altas temperaturas, más se seca la vegetación.

La humedad

Es la cantidad de vapor de agua que tiene el aire.

El aire y la vegetación del bosque intercambian humedad continuamente. Cuando el aire es más seco, absorbe la humedad de la vegetación, y cuando la humedad del aire es alta, es la vegetación quien absorbe esa humedad.

  • En la vegetación viva, la humedad varía a lo largo del año según el momento vegetativo.
  • Para el combustible muerto, la humedad no supera el 30%, y puede ser menor en función de la humedad atmosférica.

Viento

Es el movimiento horizontal del aire en relación a la superficie de la tierra.

En relación a los incendios hay que tener en cuenta la dirección y la velocidad, pues el viento es un elemento importante en la aparición y propagación de grandes incendios, porque:

  • aporta oxígeno para la combustión
  • aumenta la velocidad de propagación
  • reseca el combustible próximo
  • extiende el incendio al arrastrar pavesas o pequeños elementos en combustión, generando nuevos focos.

La topografía

Topografía es el conjunto de particularidades que tiene un terreno en su relieve.

Altitud o elevación

Influye en las precipitaciones de una zona.
Cuanta más altitud, más llueve.
La elevación influye también en la distribución de las especies vegetales.

Exposición

Es la orientación de una ladera con respecto al sol.
La temperatura es mayor en las laderas expuestas al sol porque reciben los rayos solares más directamente y durante más tiempo, y la humedad relativa de la vegetación es menor. Por esto son las más favorables para el desarrollo y rápida propagación de un incendio.
Los accidentes del relieve influyen considerablemente en los regímenes de viento y en las características del microclima.
Las montañas con cumbres redondeadas alteran el flujo de aire en las planicies bajas, y las cumbres escarpadas originan turbulencias y remolinos.
La pendiente o inclinación de la superficie terrestre es la característica más importante en el comportamiento de un incendio. Influye en el desarrollo de la columna de aire, y cuanto más acusada es la pendiente mayores son las posibilidades de que se produzca un contacto directo entre las llamas y las copas de los árboles, iniciándose un incendio de copas.
Además, a mayor pendiente mayor velocidad de propagación del incendio.
Los cañones estrechos y otros elementos escarpados del relieve pueden tener efectos peligrosos en el comportamiento del incendio. En un incendio en un cañón en V o encajonado puede provocar el efecto chimenea, que resulta explosivo y extremadamente peligroso.

Barreras

Son todos aquellos obstáculos que limitan el avance de un fuego. Pueden ser naturales, como ríos, lagos, estanques o rocas, o artificiales, como senderos, caminos, carreteras, represas, líneas de defensa o contrafuegos.

El combustible

El combustible es la vegetación que puebla el monte, ya sea bosque, matorral o pastizal.

El combustible puede ser ligero (hojarasca, pastizales), pesado (árboles caídos, árboles en pie y ramas muertas) o verde (árboles caídos o en pie que no están secos).

Las especies vegetales pueden clasificarse según su poder calorífico, es decir, de la cantidad de calor que desprende cuando se quema. Así, cuanto mayor es el poder calorífico, mayor es la intensidad del incendio:

  • Alto: Madroño (Arbutus unedo), Boj (Buxus sempervirens), Jaras mediterráneas (Cistus ssp), Brezos (Erica ssp), Aulagas (Genista ssp), Enebros (Juniperus oxycedrus), Labiernago (Philyrea angustifolia), Pino insignis (Pinus radiata), Romero (Rosmarinus officinalis)
  • Medio: Jaras atlánticas (Cistus ssp), Lavanda (Lavandula stoechas), Acebuche (Olea europea), Pino piñonero (Pinus pinea), Encina (Quercus ilex), Alcornoque (Quercus suber), Coscoja (Quercus coccifera), Zarzas (Rubus ssp), Esparto (Stipa tenacissima), Tomillo (Thymus vulgaris), Tojo (Ulex ssp)

Además, hay especies que arden más fácilmente que otras.

  • Especies que son muy inflamables todo el año: Brezos (Erica arborea), Labiernago (Philyrea angustifolia), Pino carrasco (Pinus halepensis), Encina (Quercus ilex), Tomillo (Thymus vulgaris)
  • Especies que son inflamables en verano: Jara pringosa (Cistus ladaniferus), Aulaga (Genista ssp), Pino resinero (Pinus pinaster), Alcornoque (Quercus suber), Romero (Rosmarinus officinalis), Zarza (Rubus ssp), Esparto (Stipa tenacissima), Toxo (Ulex ssp)
  • Especies que son poco inflamables: Madroño (Arbutus unedo), Jara estepa (Cistus albidus), Brezo (Erica multiflora), Enebro (Juniperus oxycedrus), Acebuche (Olea europea), Coscoja (Quercus coccifera)