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Tipos de incendios
Los incendios forestales pueden clasificarse según el estrato o piso
por el que se propaga el fuego, y son de tres tipos: de superficie, de
copas y de subsuelo.
No siempre estos tres tipos de incendios se producirán de forma aislada,
sino que muchas veces se tendrá una combinación de ellos, en especial,
los de superficie y copas que se propagan simultáneamente, aunque con
distinta velocidad.
Incendios de superficie
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Los fuegos de superficie o de suelo son aquellos
que se propagan sobre el terreno.
Queman la vegetación herbácea, los matorrales, y los restos y despojos
vegetales como leñas muertas y hojarasca, pero casi no afectan a
los árboles.
Como estos combustibles arden con facilidad, son los incendios
más frecuentes. Suelen iniciarse cuando la vegetación se seca. |
Incendios de copas
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Estos incendios se propagan a través de las copas
de los árboles, y son los más dañinos.
Las llamas alcanzan gran altura y avanzan más rápidamente porque
a esa altura el viento sopla con más fuerza que a nivel del suelo.
Son los que presentan mayores dificultades para su extinción, y
pueden destruir el bosque en su totalidad.
Suelen producirse cuando en un incendio de superficie la columna
de aire caliente arrastra restos en combustión, cenizas y pavesas. |
Incendios de subsuelo
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Estos fuegos se propagan por debajo de la superficie terrestre, quemando la
materia orgánica seca y las raíces.
Son muy poco frecuentes, y su combustión suele ser lenta, sin llamas
y poco humo.
Son difíciles de detectar y suelen durar mucho tiempo porque no
son fáciles de combatir.
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